AUDIO PLAY---> JILGUERO:
El jilguero europeo (Carduelis carduelis) es un ave paseriforme pequeña, esbelta y extremadamente vistosa, inconfundible por su colorido plumaje geométrico.
Coloración y plumaje:
El rasgo más destacado de su cabeza es una vibrante careta de color rojo intenso que cubre la cara, enmarcada por franjas blancas y negras que bajan hacia la nuca. El dorso o espalda exhibe un tono pardo o marrón ocre, mientras que el pecho es blanquecino con manchas pardas en los flancos. Sus alas son predominantemente negras, pero cruzadas de forma longitudinal por una llamativa banda de color amarillo brillante muy visible tanto posado como en vuelo. La cola es bifurcada y negra, salpicada de pequeñas manchas blancas en los extremos. Ambos sexos son idénticos a simple vista, aunque los machos maduros tienen la careta roja sobrepasando ligeramente el ojo.
Tamaño: Tiene una longitud de pico a cola de entre 12 y 13,5 centímetros, y una envergadura alar de entre 21 y 25 centímetros. Su peso medio oscila entre los 14 y 19 gramos.
Entorno: Se observa principalmente en campos abiertos, linderos arbustivos, zonas agrícolas tradicionales y en zonas verdes urbanas con arbolado disperso.
Tipo de vuelo: Su vuelo es característicamente ondulante, ágil, rápido y algo rítmico, alternando aleteos enérgicos con breves planeos con las alas plegadas.
Tipo de canto: Posee un canto extraordinariamente melodioso, alegre, rápido y variado. Consiste en una sucesión de gorjeos líquidos, trinos vibrantes y silbidos agudos que a menudo encadena de forma ininterrumpida mientras está posado en lo alto de un árbol.
PRESENCIA
En el ámbito del Parque Forestal Dehesa Doña María de Dos Hermanas, el jilguero europeo actúa como un ave habitual y residente (sedentaria) durante todo el año.
Sin embargo, su abundancia experimenta un cambio estacional muy marcado: está presente los 12 meses del año, pero su población se multiplica exponencialmente durante los meses de otoño e invierno (de octubre a marzo). Esto se debe a que la Dehesa Doña María, con su mosaico de olivos viejos y vegetación baja, funciona como un excelente refugio invernal para oleadas de jilgueros migrantes procedentes de latitudes del centro y norte de Europa que huyen del frío.
¿AVE EN PELIGRO?
Grado de conservación: A nivel global y europeo, el jilguero no es una especie en peligro inminente de extinción. Está clasificado en la categoría de Preocupación Menor (LC) en la Lista Roja de la UICN. Sin embargo, organizaciones como SEO/BirdLife lo nombraron Ave del Año 2026 para alertar sobre su situación actual, ya que ha sufrido un severo declive poblacional de hasta el 43% en las últimas décadas en suelo español debido a los plaguicidas agrícolas y las capturas ilegales.
Población mundial: Se estima una población global muy amplia que oscila entre los 75 y los 120 millones de ejemplares distribuidos por el Paleártico.
Población en España: España alberga una de las poblaciones más densas de Europa, calculada de forma oficial entre 14 y 15 millones de ejemplares. Casi la mitad de esta población nacional se concentra precisamente en el sur peninsular (Andalucía) y las dos Castillas.
Distribución mundial: Habita de forma nativa en todo el Paleártico occidental, abarcando la práctica totalidad de Europa, el norte de África y zonas occidentales de Asia. También ha sido introducido por el ser humano en regiones de Australia, Nueva Zelanda y Sudamérica.
Regiones de España: Se encuentra ampliamente distribuido por todo el territorio nacional, incluyendo la Península Ibérica, las islas Baleares y las islas Canarias. Sus densidades más elevadas se localizan en la mitad sur, especialmente en la comunidad andaluza.
Hábitat preferido: Muestra preferencia por ecosistemas multifuncionales y semiabiertos. Frecuenta campos de cultivo, plantaciones de árboles frutales, olivares, dehesas de encinar, linderos de caminos con abundancia de maleza y parques periurbanos arbolados.
Comportamiento en la Dehesa Doña María: Pasa la totalidad de su ciclo vital integrado en el parque. Las poblaciones locales crían en el entramado de olivos e infraestructuras del parque durante la primavera. Aquellos individuos procedentes de Europa central emigran hacia el sur de España a partir de septiembre u octubre para pasar el invierno con los locales, iniciando su migración de regreso al norte de Europa entre finales de febrero y marzo.
Alimentación: Es un ave eminentemente granívora. Su dieta habitual se basa en pequeñas semillas de plantas silvestres, sintiendo una absoluta predilección por las plantas espinosas de la familia de las compuestas, en especial los cardos (de ahí su nombre científico Carduelis, derivado del latín carduus). Su pico largo, afilado y cónico está perfectamente adaptado para extraer las semillas sin pincharse. También consume con avidez semillas de girasol, amapolas, dientes de león y brotes tiernos. Durante la primavera, complementa la dieta con pequeños insectos y larvas para obtener proteínas adicionales.
Descanso nocturno: Es un ave estrictamente diurna. Al caer el sol, los jilgueros buscan cobijo para pasar la noche refugiados en la vegetación densa, copas tupidas de árboles (como los propios olivos de la dehesa) o arbustos altos que los protejan del frío y de los depredadores. En invierno, son muy gregarios y tienden a formar grandes "dormideros" comunales en arboledas densas para mantenerse calientes.
Uso del canto y estacionalidad: Los machos cantan con mayor intensidad a finales de invierno y durante toda la primavera (de marzo a junio). Cantan principalmente para delimitar su territorio frente a otros rivales y para cortejar a las hembras antes y durante el periodo de cría. Los momentos óptimos para escucharlos en el parque son las primeras horas de la mañana y el atardecer, periodos en los que muestran una actividad vocal frenética en la copa de los árboles.
REPRODUCCIÓN
Periodo de cría: Su ciclo reproductivo se concentra en la primavera y parte del verano, transcurriendo generalmente entre los meses de abril y agosto.
El nido y relación ambiental: La construcción corre a cargo exclusivo de la hembra. Crea una estructura con forma de taza, asombrosamente compacta, limpia y meticulosa. Utiliza musgo, raíces finas, líquenes y telas de araña para el exterior, tapizando el interior con pelo de animal y pelusa vegetal suave.
Suele ubicarse en las horquillas de las ramas más externas y altas de árboles como los olivos de la dehesa, quedando muy mimetizado con las hojas. Convive pacíficamente con otras aves granívoras del parque, aunque defiende con fiereza el árbol del nido frente a otros machos de su especie.
Puestas y crianza: Suelen realizar entre 2 y 3 puestas por temporada. Cada puesta consta de 4 a 6 huevos de un tono blanco-azulado con pequeñas motas rojizas. La incubación es realizada únicamente por la hembra y dura rigurosamente entre 12 y 14 días, periodo en el que el macho se encarga de alimentarla en el nido.
Comportamiento de los polluelos y duración: Tras eclosionar, ambos progenitores alimentan a las crías incansablemente con una mezcla regurgitada de semillas maduras e insectos ablandados. Los polluelos abandonan el nido muy rápido, aproximadamente a los 13 o 15 días de vida, aunque siguen dependiendo del alimento y aprendizaje de los padres en los linderos cercanos durante un par de semanas más. Todo el proceso, desde que la hembra inicia la construcción del nido hasta la total emancipación de esa nidada, se extiende durante unos 35 a 40 días.