AUDIO PLAY---> ABUBILLA:
La abubilla común es una de las aves más inconfundibles y singulares de nuestra avifauna. Posee un aspecto exótico, caracterizado por una silueta esbelta, un largo y fino pico ligeramente curvado hacia abajo, y un llamativo penacho o cresta de plumas eréctiles en la cabeza. Esta cresta se despliega en forma de abanico cuando el ave aterriza o se encuentra alarmada o excitada.
· Coloración y plumaje: El cuerpo (cabeza, cuello, pecho y vientre) luce un tono pardo-rosado, ocre o anaranjado. El contraste más fuerte se encuentra en sus alas y cola, las cuales están profundamente rayadas con bandas transversales negras y blancas, simulando el patrón de una cebra. La punta de las plumas de la cresta también es negra.·
· Tamaño: Tiene una longitud de 25 a 29 centímetros desde la punta del pico hasta la cola, y una envergadura alar de 44 a 48 centímetros. Su peso oscila entre los 50 y los 80 gramos.
· Entorno: Se la ve habitualmente en suelos despejados, praderas, campos de cultivo, olivares y zonas de matorral aclarado donde pueda caminar con facilidad.
· Tipo de vuelo: Es marcadamente errático, ondulante y espasmódico, recordando al vuelo de una gran mariposa, debido a sus alas anchas y redondeadas. Su trayectoria parece impredecible a simple vista, alternando aleteos rápidos con breves planeos.
· Tipo de canto: Su canto es sumamente característico, grave y repetitivo. Consiste en una serie sorda de dos o tres sílabas que suena exactamente como un "up-up-up" o "pú-pú-pú", sonido del cual deriva su nombre científico (Upupa).
PRESENCIA
En el sur de España y concretamente en la provincia de Sevilla, la abubilla común es fundamentalmente un ave habitual y residente (sedentaria), que puede observarse durante todo el año. No obstante, sus poblaciones locales se ven fuertemente reforzadas por ejemplares estivales y de paso migratorio.
· Meses en el Parque Dehesa Doña María: Al ser un parque forestal que conserva un gran olivar y zonas abiertas, está presente los 12 meses del año. Sin embargo, su detectabilidad y abundancia en el parque se disparan de forma masiva durante la primavera y el verano, concretamente entre los meses de marzo y septiembre, coincidiendo con la temporada de cría y el flujo de migrantes que suben desde África. En otoño e invierno el número disminuye, adoptando un comportamiento más discreto.
¿AVE EN PELIGRO?
· Grado de peligro de extinción: A nivel global y nacional, la abubilla común no es un ave en peligro de extinción. Está catalogada bajo el estatus de "Preocupación Menor" (LC) por la UICN tanto a nivel mundial como en el Libro Rojo de las Aves de España. No obstante, los censos de la SEO/BirdLife en España indican que la especie sufre un ligero declive general en las últimas décadas debido a la intensificación agrícola y el uso masivo de pesticidas.
· Ejemplares en el mundo: Se estima que la población mundial se sitúa entre los 5 y 10 millones de ejemplares.
· Ejemplares en España: España es el gran bastión europeo de la especie. Alberga una de las mayores poblaciones del continente, estimada en torno a 1,8 millones de individuos según estudios de densidad y censos del programa SACRE de SEO/BirdLife. Andalucía acoge aproximadamente al 21% de toda la población de la Península Ibérica.
¿DÓNDE VIVE?
Distribución mundial: Se distribuye de forma amplia por las zonas templadas y cálidas de Europa, Asia y el norte de África.
· Regiones de España: Ocupa de manera uniforme prácticamente toda la España peninsular, siendo abundante en Andalucía, Extremadura y las dos Castillas, así como los archipiélagos de Baleares y Canarias. Únicamente es escasa o ausente en la franja estrictamente cantábrica, debido a las altas tasas de lluvia.
· Tipo de hábitat: Prefiere hábitats semiabiertos con climas secos o templados. Esto incluye dehesas, pastizales, cultivos de secano, huertos, parques urbanos y, muy especialmente, los olivares tradicionales.
· Emigración: Las poblaciones del norte y centro de Europa son estrictamente migradoras transaharianas; viajan hacia el África subsahariana para pasar el invierno. En cambio, en Andalucía, muchos ejemplares locales son sedentarios y no emigran. Las abubillas migratorias que llegan al parque lo hacen a finales de febrero o principios de marzo, pasan allí toda la primavera y el verano reproduciéndose, y emprenden el viaje de regreso a África entre agosto y septiembre.
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· Alimentación: Es un ave estrictamente insectívora. Camina con elegancia por el suelo del parque sondeando la tierra, el césped o las grietas con su largo pico. Come fundamentalmente larvas y pupas de insectos, grillos, escarabajos, hormigas, ciempiés, arañas y orugas. Es un excelente depredador natural de la oruga procesionaria del pino.
· Descanso y pernocta: No es un ave nocturna; es completamente diurna. Pasa la noche resguardada y durmiendo en el interior de oquedades, ya sea en troncos de olivos viejos, grietas de muros, construcciones humanas abandonadas (como restos de cortijos o haciendas de la zona) o cajas nido. Durante el día, si necesita descansar del calor extremo, se posa en ramas bajas o postes.·
· Canto y estacionalidad: Canta fundamentalmente durante la primavera (marzo a junio). Los machos emiten su canto rítmico desde postes, vallas o ramas altas con el objetivo de delimitar su territorio y atraer a las hembras. Por lo tanto, el momento del año idóneo para escucharla de forma insistente en la Dehesa Doña María es durante las mañanas de los meses de abril y mayo.
REPRODUCCIÓN
Nidos y entorno: La abubilla no construye un nido de ramas tradicional. Utiliza directamente huecos preexistentes en troncos de árboles (los olivos viejos del parque son ideales), agujeros en muros de piedra o cajas nido artificiales. No suelen aportar apenas material al interior del hueco.
· Época de reproducción: El ciclo reproductivo se extiende desde mediados de marzo hasta julio.
· Proceso y comportamiento reproductivo: El cortejo incluye persecuciones aéreas y el característico ofrecimiento de comida (un insecto o larva) por parte del macho a la hembra. Su comportamiento defensivo es fascinante y único: las hembras reproductoras y los polluelos poseen una glándula uropigial modificada que produce un líquido espeso con un olor fétido insoportable, similar a carne podrida. Si un depredador intenta entrar al nido, los polluelos además disparan sus heces líquidas con precisión hacia la entrada para ahuyentar al intruso.
· Crías y crianza: Suelen poner entre 5 y 8 huevos de color grisáceo o verdoso. La incubación dura unos 16 a 18 días y es realizada exclusivamente por la hembra, mientras el macho se encarga de alimentarla a ella. Una vez nacen las crías, ambos progenitores alimentan a los polluelos de forma incansable aportando insectos al nido.
· Duración total: Los polluelos abandonan el nido a los 25 o 30 días de nacer, aunque siguen siendo alimentados por los padres en las inmediaciones durante una semana más. Todo el proceso, desde la puesta hasta la independencia total de las crías, dura aproximadamente un mes y medio (unos 45-50 días). En años de buena climatología y abundante alimento, una pareja puede realizar dos puestas consecutivas en la misma temporada.